viernes, octubre 27, 2006



Somos como los castaños, dice mi abuelo. La tierra nos cría, la tierra nos come, pero nunca morimos. Esencia, tierra y castaño.
Ayer pensaba esto antes de irme a dormir y me descubrí escribiendo de nuevo como hacía mucho tiempo.
Tengo una colección de libretas sin acabar en las que recopilo ideas, pensamientos, sentimientos… normalmente son de mis viajes y excursiones. De esos momentos que tengo de tranquila soledad, en la que me suelto a pensar con lápiz y papel. Ayer no sé cómo, cayó en mis manos una de esas pequeñas libretas que quizás me estaba esperando desde hacía mucho tiempo. Lo que me gusta es que no tiene una línea de tiempo continua, que se mezclan los años y los recuerdos y me encuentro a mí y a los que quiero.
Todo sale, todo es tan intenso como lo vivo. La verdad es que tengo libretas-diario que no quiero desenterrar, que no me atrevo a leer por el miedo a no reconocerme en ellas. La adolescencia, supongo, y el como hemos cambiado, y los pelos de punta al releerme.
Hay tantos días en un instante, dice la canción y yo que me reinvento en cada lectura. Y reinvento lo vivido y os reinvento conmigo. Es como ese cuento que cuando llegas al final, si tienes suerte, de la suerte de las pequeñas cosas, encuentras un agujero por el que perderte y volver al principio, vivirnos de nuevo justo en el punto que más nos gusta. Esto es muy útil, porque podemos cambiarnos, podemos mudarnos a nuestro antojo y seguir adelante o atrás, a derecha o izquierda, con el rumbo y dirección de nuestros pasos. Sabiendo que lo mejor está siempre por venir!

Dice mi horóscopo que siempre doy la impresión de vivirlo todo por primera vez, sin perder la capacidad de asombro, y eso a mis años, cada vez es más difícil. No sé si será que me atonto con las cosas y me las creo. El caso es que en este ir y venir en las páginas de mis libretas me encuentro con las niñas que fuimos del esplai l’esquirol. Esas monitoras siempre voluntarias, cargadas de valores y objetivos, perdidas los sábados por la tarde entre niños, y nosotras unas niñas más. En las reuniones eternas, con el acta y el orden del día, luego, ruegos y preguntas y no encontrábamos la hora de irnos, de separarnos.
Y se cambia el escenario y la reunión es unas vacaciones en Lisboa, qué bien Lisboa! Y unos ojos infinitos de largas pestañas que se cruzan con nosotras en una calle. O Menorca, y las playas que todavía nos quedan por ver y descubrir después de 3 años de encontrarnos allí, donde nacieron los trebelugins. Alguien no ha estado en el monte del Toro? Sí? Oh my God! Y Formentera, la pequeña isla al sur y nuestri nuevi idiomi italiani-trebelugí! O es Almería y las ninfis.
Somos nosotras y las niñas que llevamos dentro, con el genio fruncido a veces, cargando manías adorables que hemos aprendido a querer. Vidas de Peter pan para estas campanillas locas. Unas más que otras, y seguro me apuntan a mí como la que más. En fin! Que le voy a hacer si yo…
Pero y qué me dicen de vos? Una casada que hace vida de urbanita en la gran ciudad y hasta se atreve a organizar un tupper sex en su casa. Qué bien lo pasamos! A alguien le falta la cremita? Creo que hay una soltera con insomnio que la espera.
Será que somos un despiste, despiste sin papeles y lecciones por aprender… será que las cosas nos roban tantas horas de sueño… que a veces no sabemos si vamos o venimos.

Será que ya no escribo cartas… pero tengo un blog!
Mónica, esencia, tierra y castaño! en esencia yo!

jueves, octubre 26, 2006


Jueves de rutina, jueves de nostalgia.
Parece que no he aterrizado del todo todavía. Mi cabeza incansable prepara nuevas escapadas y a la vez me obliga a parar, a decidir qué hacer. No ha sido septiembre la “vuelta al cole”, sino más bien octubre-noviembre y eso me recuerda que debo ponerme las pilas, nuevos cursos por hacer, comenzar las reformas en el piso, superar la depresión post-vacacional… Ilusión y pereza, dos estados de ánimo que se mezclan y en cada batalla sale un ganador distinto. Uffff, un gran suspiro y mi mente que vuelve a dejarse llevar por nuevos viajes. Pero no, estoy aquí y debo olvidarme un poco de salir corriendo, como casi siempre hago. Y es tan difícil no hacer caso a ese impulso… Al impulso que me recuerda que estoy viva y que tan sólo se vive una vez, y si esta es la única vida, qué buena la que nos ha tocado vivir. Pero siempre puede ser mejor, no? Siempre si uno se lo propone… Menuda filosofada la mía!! ¿Mi melancolía será debida a la música que escucho? Ella baila sola, años 90 y yo adolescente, sin preocupaciones, sin prisas por crecer.
Y hoy sigo sin prisas, (y he crecido poco, jeje), pero sí con alguna que otra preocupación, o más bien con compromisos de la vida, una se compromete a tantas cosas… A veces por gusto, a veces por obligación… No sé si los pasos dados siempre son buenos, pero al menos siempre son míos.

“Y dejar atrás todo lo que no me deja ser feliz” EBS.

Mont, hoy zumbada perdida.

miércoles, octubre 25, 2006




OOOEEEEEHH!!!

Hoy me he levantado inspirado, zalamero, piropopero y poronponpero!...y con ganas de escribir algo... porque hoy es uno de esos días en que uno se levanta de subidón, con ganas de comerse el mundo...o... si más no... con ganas de darle un buen mordisquito! Es uno de esos días en que te sobra energía y te dan ganas de darle una abrazo estrujante a to kiski que ves con cara más triste de lo normal. Porque hoy es el primer día del resto de mi vida y porque como hoy...todos los días son irrepetibles!...que hay que disfrutarlos! Que a qué se debe este estado de ánimo? ni lo sé ni quiero saberlo! Solo sé que me gusta!

Algunos opinan que no somos más que hojitas en el océano de la vida que nos movemos sin ton ni son a merced de los vientos del destino, pero son las corrientes formadas por nuestros propios pensamientos las que hacen que nosotros mismos...la propia hojita... la q decida a donde ir...y poco tiene que hacer ante esto el destino así que levántate y elige! no dejes que el viento caprichoso elija por ti.

Toni...hoy regalo piropos! quieres uno?

martes, octubre 24, 2006



De vuelta…


Primero fue el Rubio en abandonar la casa de Compludo.
Montse, la Pitu enfermera fue reclamada por el hospital y tuvo que marchar una semana después.
Finalmente, Mónica y Sonia, también tuvieron que volver a Barberà.

Voooolver, con la frente marchita…
De vuelta de todo, de vuelta de nada, de vuelta y vuelta, tan joven y de vuelta…

Las vacaciones no son eternas y se acaban.
Todo lo bueno se acaba.
Pero no hay que deprimirse porque volveremos.
Siempre volvemos.

Ya llevamos dos semanas aquí. Semanas de madrugones, de rutina, de trabajo, de encuentros…
Pero dos semanas sin cortos ni pinchos, sin manga larga, sin salir a callejear a las tantas, sin cafés de puchero ni caldo de Candi…

Será duro, pero ¡sobreviviremos!

Son,
"qué pena no ser ave de paso…"

viernes, octubre 20, 2006



Son mis amigos…

Mi vida es un blog.
Escribir me encanta, me anima, me inspira y me evade…
Y a mí me encanta encantarme escribiendo, me encanta inspirarme de paranoias y me encanta evadirme…
Y hoy que estoy aburrida decido escribir y salir de mi agobio. Salir corriendo de mi rutina, al menos por un momento. Salir y hacer planes mentales, salir y recordar planes maravillosos, salir, en definitiva, por la ventana del departamento hasta este cielo hoy gris que sueña con ser azul.
Jueves tarde. Todavía jueves. En fin. “Por suerte jueves” diremos… ¡seamos positivos!
Jueves con un plan alternativo y friki a nuestros pies: nos vamos a ver una peli francesa en versión original. Subtitulada. Subtitulada para los olvidos, para los ánimos, para los días de estar poco receptivos, días como hoy…
¿Cuántos nos encontraremos en el cine? ¿Nos apostamos algo? Contando que es jueves, que la peli es francesa y que es a las 22.30 en Sabadell… no quiero ser derrotista, pero creo que sólo nos encontraremos con 4 gatos más, cuatro gatos frikis como nosotras…La peli se llama “Vers le Sud” y promete… está rodada en Haití. Con eso lo digo todo… (ejem, ejem)…
Bienvenidas al jueves noche. Noche de palomitas con acento de aquel sur en el que estuve hace ya unos años, aquel sur al que siempre vuelvo y siempre quiero volver. Aquel sur que me trae recuerdos mezclados con nostalgia y una mirada al infinito por un par de minutos… La peli empieza, apaguen los móviles… enciendan las emociones de la gran pantalla…
Y mañana viernes. Por fin será viernes. Viernes de trabajo y viernes que llega con el finde debajo del brazo. Tráenos un finde completo, querido, que el síndrome post-vacacional corre por nuestras venas y necesitamos una dosis de buen rollito con los amigos…
Mi finde y yo negociamos… Veamos…
Viernes noche, iré a tomar una pinta de grosella con mi Raqueli y Juanjo. Ellos y yo, el trío la, la, la. Mi trío forever.
Quizá llame al Ricky que como yo, ya anda por aquí de sus viajes a Europa y sus planes organizados al momento. Qué bueno otra vez los cuatro y esta vez en Barcelona… Las risas y los piques están asegurados. Las conversaciones sobre escapadas a lugares maravillosos también… Sí, creo que le llamaré.
Quizá también se venga el Rubio después de su clase de salsa (otro friki) y puede que se traiga a sus primos, al menos siempre dice lo mismo… pero al final nunca los trae y es que no está dispuesto a compartirnos… o tal vez será que como alguien que nosotras conocemos, tampoco existen??
Tal vez se apunte la Pitu enfermera en estos días que no tiene trabajo y está descansada, aunque agotada a la vez… claro, le toca ser “la esclava del hogar” y eso agota a cualquiera… Quizá ella avise a la Nuri “enfermera de noche”. Puede que no tenga que currar y se apunte a la pinta de grosella en el irlandés.
Ya que estamos podríamos llamar a David y a Lopi, aquellos amigos locos del 80, esos que nunca tienen prisa por marchar a casa, esos que como nosotras se van a tomar la penúltima en la noche infinita…
La Moni tiene su plan alternativo con sus ninfis, su comuna particular de menorquinos - formenterinos y ahora sureños… quizá también se vengan después de recoger sus alas que volaron hacia el sur, sus recuerdos de jarapas y de ninfas que juegan con el agua, sus tés, y su arena de aquel desierto cercano…
También podría llamar a Raulito, nuestro amigo Médico. Y a Dani, que le debo un favor… Nos vamos debiendo cafés que se pierden por las ondas de nuestros móviles y las hojas imaginarias de nuestras agendas…
Y si se viniera la Margui sería lo más. Sería la ostia, porque la vida es la ostia y porque echamos de menos a nuestra morena preferida, a nuestra guapa profe de lite con la que intercambiamos lecturas y mensajes de última hora porque no recordamos quién carajo era Gonzalo de Berceo y no podemos dormir sin saberlo! Marga, We need you! Gritamos al horizonte desde el pueblo sin cobertura – ayúdanos a resolver estas repentinas dudas de madrugada…Sería terrible vivir sin ti… Otra duda resuelta, ¡muchas gracias!
Y si dejamos actuar a la maravillosa casualidad, quizá nos encontremos a mi María con su Luís. ¡Qué sorpresa, rubia! Tenemos que contarnos tantas cosas…Y seguro que también vemos a Salva “cerveceando” con sus colegas en el irlandés… y nos diremos eso de que “ya está bien, nos vemos a diario en el curro y también tenemos que coincidir aquí… ¡¡¡pero bueno!!!”
Y así podría estarme horas y horas, y hacer un mega plan de viernes noche. Un plan en el que todo vale y todos valemos, porque son mis amigos y en la calle pasábamos las horas, porque los amigos de mis amigas son mis amigos y los amigos de mis hermanas son mis amigos, y mis amigos son los amigos de mis hermanas y los primos de mis amigos también son mis amigos y mis hermanas que son mis amigas y sus amigos son mis amigos y todo junto, sumado, multiplicado, elevado al cuadrado y al cubo y el orden de los factores que no altera al producto… todo puede resultar una combinación genial.
Una comuna.
Una panda.
Una tribu.
Una cuadrilla en la noche de pintas, de birra, de coca-cola, de martini con limón, de TGV, Rubio, que nunca sé lo que es exactamente, o de whisky peach, lo que apetezca, lo que os apetezca…
Y qué tal si os venís? Qué tal si compartís esa noche mezclada con tanta gente diferente e interesante. Porque en la diferencia está lo interesante, en la variedad está el gusto que dicen y que para gustos los colores y… que “somos de colores, no tenemos ni nombre, pero tenemos algo que por la noche se esconde…”
Mi vida es un blog,
Mis dedos hablan por mí… todo lo que quisieron decir y se atrevieron…
Jueves tarde…Noche de cine a mis pies…Jueves de pre-finde…
Y los días que vendrán…

Besos,
Sonia, loca de remate!!!

miércoles, octubre 18, 2006



Mi norte

Dicen que hay un lugar en el mundo en el que cada uno es más uno mismo, o será que somos menos los otros, esos otros que hay en nosotros. De cualquier manera este verano de vacaciones en octubre nos ha llevado a ese lugar nuestro en el mundo, nuestro norte. Nuestro norte es verde y azul, es Asturias y sus caminos y carreteras donde dejarnos llevar. Y así improvisamos la casi última de las excursiones, porque durante el año habíamos repetido el tenemos que ir a Asturias, a Cudillero que es precioso y a Luarca, y si miramos la ruta podemos llegar desde el pueblo subiendo por Babia, atravesar las montañas hasta la costa y de pueblo en pueblo, de playa en playa hasta Galicia, para volver de nuevo al principio. Y era una sueño que nos soñaba muchas noches mientras esperábamos las vacaciones. Nos dejamos llevar un fin de semana, un ahora o nunca, no importa el tiempo, qué llueva si quiere llover, no importan las prisas que es fin de semana y hay poco tiempo pero que nos es igual, vamos!
Salimos el sábado por la tarde, con nuestra maleta de sueños del norte y llegamos a Babia, la primera de las paradas. Babia, estamos en Babia! Un verde tranquilo y claro de tarde sol en el pueblo de Pedrafita de Babia, y nosotras entre las montañas, respirando Babia. Un aire de secretos corre entre las montañas, se escapa por las calles del pueblo y Babia es más que un pueblo, sigue y se aleja y cuenta cómo perdernos y quedarnos, si queremos... y sí queremos, que no nos busquen que queremos estar en Babia mucho más tiempo.
Una última mirada atrás y seguimos el camino.
Y el camino nos lleva hasta el parque natural de Somiedo, puerta de Asturias con León, y el verde se vuelve intenso. Con cientos de matices de verde profundo, con sol y sombra que cubren la montaña y visten los pastos de la Asturias siempre verde y sus vacas. Limpias y libres vacas que campan a sus anchas por los montes y los prados, conquistando cimas y dejando paso a la senda del oso para compartir caminos y espacios. Maravilladas por el paisaje no dejamos de repetir los ohhhhs a cada paso. Aparecen pueblos en las laderas de la montaña, entre el verde hierba y el verde monte, y del verde al azul del lago escondido en Lago del Valle. Azul oscuro casi negro cuando llega la noche y el viento sopla sin clemencia recordándonos que debemos seguir, que las fotos no reflejan su belleza, que la luz no es la ideal, que el viento vuela sobre nuestras cabezas, que el frío abriga nuestros corazones cuando subimos al coche y marcamos nuestra última parada en el mapa. Nos despedimos del paisaje verde oscuro casi negro de tanta noche, sólo unas tímidas luces y una luna que se resiste en lo alto, entre las abrigadas nubes llenas de agua, y llegamos a Cudillero. Es de noche y aun así el pueblo se ve precioso, será increíble por la mañana, seguro. Y la mañana nos despierta y trae sol y sal, y Cudillero tiene mil colores en sus casas, como un cuento. Y como en un cuento andamos, casi sin creernos que estas alas nuestras, hoy vuelan hacia el mar desde cudillero. Andamos por sus calles y grabamos nuestros recuerdos con el acento de esta mañana que sin querer lle asturianu, y quiere ser sidrina y bollu y fantasías llenas de Sal.
Y paso a paso, de pueblo a pueblo, hasta llegar a Luarca, más azul del norte este domingo de sueño del que no queremos despertar. Y todavía hay tiempo para más, una sidrina y nos vamos, y cerca del mar porque yo... y la canción nos sigue por la costa, nos lleva de Asturias a Galicia.
A praia das Catedrais un sueño de piedra sobre el mar y nosotros, que sabemos que es el último sorbo del viaje al norte, nos dejamos mojar porque hemos venido a dejarnos llevar. Dejarnos llevar por las olas y su baile y ese arte de escultor de roca sobre la arena.

De piedra y de viento, de azul y de verde venimos, venimos del norte!

viernes, octubre 13, 2006



Una imagen de calma…


Por los días de otoño que alargan nuestro verano,
por las excursiones a esas horas en las que nadie sale,
por las Médulas en calma, en silencio, recordándonos otro tiempo, otras actividades de los antiguos…
Por el lago de Carucedo, espejo del sol y de las nubes, hogar de una princesa enamorada, lugar de cuentos y leyendas,
por las montañas esperando ser tocadas por el sol, esperando la canción de la luna…


Los cuatro, en silencio, contemplando…

miércoles, octubre 11, 2006



Un día de sol…


Por fin un día de sol y relax en el pueblo,
Se acabaron las excursiones, de momento…

Empezamos a escribir, a leer, a marujear…
Recuperamos las tardes de cocina y tele-novela junto al abuelo que desconfiado no quiere salir al sol, pero luego contento nos dice: ¡qué bien se está!
El abuelo, que se duerme junto a la estufa, que se despierta y nos dice…”preparad un café que estamos a gusto”…
Y nos sonríe, y pregunta por todos, y nos pregunta hasta dónde fuimos hoy, y si ya cayeron las castañas y si sacamos las patatas y que dónde anda Avelino, ¡este tío nuestro, nunca para en casa!

Y sus manos no dejan de contarnos historias, sus miradas nos desvelan sus pensamientos y sus sonrisas nos dejan tranquilas y contentas…
Le damos un beso y nos dice: “¡mañana me afeito!”
Nos pregunta por Candi, que está de vacaciones: “está en Canarias” le decimos, y su mirada de “uff, ¡qué lejos!” le deja preocupado y orgulloso a la vez…

Y así pasamos la tarde,
Una tarde de sol…

Las tres y el abuelo,
Veníos, el café y el bizcocho lo ponemos nosotros…

lunes, octubre 09, 2006



Si no te gusta León…

Si no te gusta León, ahí tienes la estación…” nos dice Guzmán el bueno mientras señala la estación… Y ahí nos quedamos nosotros buscando motivos para que no nos guste… Veamos… ¿la catedral? ¿El palacio de los Guzmanes? ¿La colegiata de San Isidoro? ¿El hostal de San Marcos? ¿El palacio de los botines de Gaudí? ¿El barrio húmedo???
Es imposible, Don Guzmán, creo que nos quedaremos tranquilamente por aquí, recorriendo tus calles, contemplándolo todo junto a dos estatuas de hierro…

Los cuatro,dibujando rutas…

sábado, octubre 07, 2006




¡La buena vida!


¿¿Qué es la buena vida?? Leer un libro, pasear sobre la hierba mojada, andar descalzos, reír, salir de conciertos, los amigos, los viajes, las vacaciones, el olor a lluvia, él, ella, Compludo, Ponferrada, León…

Para nosotras es fácil decir que es la buena vida… unos cafés, unas copas, unos amigos y… estar escribiendo a las cuatro de la mañana cuatro palabras dedicadas a vosotros…

Un beso desde la Buena vida, nuestro lugar de encuentro en el mundo…
Volveremos, chicas, para organizar el viaje a Londres de Rosa, la boda de Óscar y Mar y para reírnos con Mari y las historias de su perro, ese cóker de cara guapa…

Montones de besos de las primis,
Las princesas desencantadas de besar sapos que buscan príncipes azules que no destiñan… interesados, dejar un comment!

jueves, octubre 05, 2006




La ruta de las pallozas


Sonrisas en el coche que anuncian una nueva huída.
Cielos azules con nubes de algodón, no parece que vaya a llover, a pesar del Gordon gallego.
Nuestra excursión hoy es hacia las pallozas, hacia pueblos bercianos que lindan con Galicia, hacia montes que no conocemos y carreteras más estrechas si cabe, que la de nuestro pueblo.
La primera parada es la palloza de Carracedelo. Una palloza moderna que recuerda a las de antaño, aquellas casas de piedra y tejado de paja de los celtas que vivieron por aquí. En esta palloza – restaurante se sirve el mejor café de puchero de todo el Bierzo, si pasáis, no dudéis en probarlo.
Con nuestra dosis de cafeína diaria nos dirigimos hasta otro pueblo: Balouta y la Palloza de Chis, nuestra segunda parada. Otro bar en otra palloza moderna. Un enclave natural increíble, un pazo, dos castaños espectaculares dentro y un buen ambiente habitan la palloza de Chis.
Finalmente acabamos en Cantexeira, uno de esos pueblos fronterizos entre León y Galicia, donde las gentes falan galego y Ponferrada queda lejos, muy lejos a pesar de que sólo hemos recorrido 40 kms.
Entramos en una palloza de verdad, de las antiguas, una mujerina se ríe de nosotros cuando, torpes, no sabemos abrir la puerta. "Esta palloza tiene más de trescientos años" nos dice un paisano que se calienta a la lumbre de lo que fue la cocina mientras nosotros nos tomamos un vino como no puede ser menos.
Dejamos Balouta para adentrarnos en pueblos perdidos en bosques maravillosos y algo encantados debido a la hora que es. Llegamos hasta Paraxís, un pueblecito con tan sólo dos vecinos y una iglesia habitada por un pequeño demo. Una mujerina sale de la rutina de su casa para ver a estos turistas y nos pregunta: "¿de dónde venís?" De Ponferrada, decimos… y "cómo andan las cosas por allá, allá debe haber mucha gente…"
"¿Cómo es que tienen un demonio en la iglesia?- le preguntamos interesados: "no tenía casiña y en algún lugar tenía que vivir el pobriño…"
Pero a pesar del demo, estos vecinos no tienen miedo, ya que el ángel de la guarda está con ellos… ¡menos mal!
La mujerina vuelve para su casa y muy alegremente nos invita a la fiesta del pueblo, "es el domingo y viene mucha gente", nos dice…
La noche nos invade de repente y la lluvia también. Noche oscura sin luna por montes encantados, en cualquier momento nos aparece una meiga, eso seguro. Sin dudarlo atravesamos la linde, entramos en Galicia, provincia de Lugo. De allí recorremos más pueblos. Pueblos durmientes, señalizaciones inexistentes, anarquía de fronteras, y árboles, corredoiras, perros callejeando después de su jornada de pastores y estrellas que se resisten a salir por la lluvia…
Nuestra excursión acaba en Lugo. Lugo ciudad, Lugo capital. Ciudad enmurallada bañada por la lluvia. Es sábado noche y todo el mundo está en la calle a pesar del temporal. Nosotros sin paraguas, sin nada, no olvidamos nuestra faceta de turistas a pesar de: a pesar de las horas que son y de la que está cayendo.
A esas horas vacacionales de la noche entramos en un restaurante africano a cenar. Un restaurante africano en la ciudad gallega que sirve comida italiana que acompañamos con una botella de Ribeiro… extraña combinación… pero igualmente deliciosa…
De nuevo retomamos nuestra ruta, son las dos de la mañana y hay que volver a casa, al pueblo…
Con los pies mojados y descalzos y las sonrisas en la cara…
Besos,
los cuatro que ahora somos cinco, ¡Zipi y Zape (o sea Toni y Edu, el rubio y el moreno) juntos de nuevo!

Un paraíso nos confins da terra!

lunes, octubre 02, 2006



Escapada a Salamanca

Innumerables son las canciones, las historias y las películas rodadas en Salamanca, aquella “Salamanca tierra mía…” cantada por el maestro Farina, la Salamanca del Lazarillo de Tormes o la Salamanca del Tuno negro…Pues bien, nosotros quisimos hacerla nuestra y ratificar el tan acertado eslogan de Castilla y León: “cada fin de semana unas vacaciones”, una ciudad por descubrir, unos queridos a los que visitar y todo marcha sobre ruedas…
La vida en el pueblo, nuestro paraíso berciano, es desconexión total del mundo exterior. No nos enteramos de que la princesa espera otro hijo, ni mucho menos que un huracán, llamado Gordon nos iba a visitar. Así que en la inopia total de los cambios meteorológicos, políticos y sociales nos fuimos a Salamanca. Y que llueva si quiere llover, y que truene, que eso no nos va a parar.
Partimos con el sol y el sol nos acompañó todo el día en nuestro “turisteo”. El sol y nuestra querida prima Sonia, la mejor guía turística de Salamanca, no sólo porque conoce la ciudad palmo a palmo, sino también porque es una enamorada de su ciudad y nos explica todo con tal pasión que hace que nosotros la queramos también y consigamos hacerla nuestra.
¿Cómo explicarlo todo? Edificios, calles, ambiente, colores, sensaciones, olores… es muy difícil hacerlo, hay que sentirlo. Cada rincón tiene su historia y a cada paso se crea una nueva. Salamanca es una ciudad joven, en movimiento, con historia y literatura que se respira a cada paso, cada calle puede resultar una obra de arte bañada en sangre de toro, adornada con conchas platerescas, ranas y hasta astronautas… ¡hasta eso puede resultar una obra de arte!
Obras de arte dentro y fuera, en cada casa, en cada bar, en cada restaurante… un placer para todos los sentidos.
Y lo mejor, las personas, por supuesto. Un encuentro inesperado en un bar perdido por la plaza Mayor, Chiqui, ¡qué sorpresa! Y unos besos, unas sonrisas y unos ojos brillantes al visitar a los otros Acebo, los pescaderos, que tienen la mejor parada, perdón, quiero decir, puesto del mercado, oye!Los abuelos tan guapos y calladines sonriendo y preguntando por nuestro abuelo, por papá y mamá que se quedaron en Barcelona… Y las primas a las que todo les marcha estupendamente, y queremos que así siga… y para cuándo una visita a Barcelona???Y Pili que se entretiene haciendo abanicos maravillosos, y Manoli que se enfada si no comemos todo lo que nos puso en el plato, y Sonia, que nos emborracha por las calles, que nos lleva de cortos y pinchos hasta que el bote se acabe… “no te preocupes que si se acaba ponemos más!!!” Y que el Rubio la zalamea, al fin y al cabo es la presidenta de su club de fans, y baila con ella a altas horas de la noche, en un bar donde no suena la música… ¿y qué importa?Y que “volved cuando quierais”, volveremos claro que sí…
Besitos a la ranita que encontramos finalmente, con ayuda, claro…Besos a Calisto y Melibea,Al Lazarillo y a Fray Luis “como decíamos ayer…”Y a las novatadas de la plaza mayor…

Los cuatro,Salamanca, tierra nuestra!

domingo, octubre 01, 2006



Relatos de vacaciones

Nuestras merecidas y esperadas vacaciones llegaron por fin. Después de aguantar un julio caluroso, un agosto de Rodríguez y la mitad de un septiembre que se hacia eterno, eterno, eterno, llegó el tan esperado día 15.
Nuestras vacaciones empezaban y no había tiempo que perder. Salimos del trabajo y empezamos la carrera para preparar todas las cosas y marchar al pueblo, nuestro destino infinito de vacaciones. Destino al que siempre volvemos, porque siempre es buena idea dejarse caer por el pequeño paraíso leonés. Y nosotras lo hacemos siempre, siempre que podemos, sólo necesitamos cuatro días y el depósito lleno… y sin pereza ninguna volvemos, y volvemos, y lo hacemos a pesar de que no nos entiendan, de que no comprendan que podamos hacernos mil kilómetros del tirón tan sólo por pasear por el Castillo templario iluminado, tan sólo por beber un poco de agua de la fuente, o por tomarnos un café de pucherín que tanto echamos de menos el resto del año… Pero como decían en no sé qué canción, no esperamos que nos entiendan, no lo necesitamos…

Como novedad este año el Rubio, nuestro querido Tete, se vino con nosotras. A pesar de las maldiciones que nos persiguen con los amigos y el pueblo, que parece resultar una combinación terrorífica, el Rubio se atrevió a venir. Cada día nosotras le decíamos: “pero Toni, te vas a venir en serio?? Mira que luego vas a dejar de hablarnos como todos los amigos que han pasado por el pueblo…” Y él, con su sonrisa pícara y sus ojos de niño pequeño nos decía: “pues si yo desayuno maldiciones todos los días, eso no me va a parar a mí!”
Así que se vino. Sin miedo. Con la promesa de que nos iba a romper la maldición de una vez. Se vino y quedó encantado, como no podía ser menos.

El primer día nos pegamos la maratón del siglo. Salimos sin madrugar por miedo a las lluvias torrenciales. De nuevo, coche, carretera y manta y música y más música y cuatro sonrisas encandiladas atravesando España bajo la mirada protectora del toro de Osborne.
Algo de lluvia, algo de viento y sol por fin para deleitarnos en el viaje.
En algo más de 8 horas nos plantamos en Astorga, la tierra de nuestra madre, la Astúrica Augusta romana, paso obligado de la vía de la plata… tierra de hojaldres, mantecadas, cecina y chocolate…
Ciudad pequeña pero llena de historia y arte por las calles: la muralla romana, la catedral, el palacio Gaudí… sin olvidar el Monte del Teleno, la Esfinge Maragata que decía Concha Espina, ese monte que divisa toda La Maragatería, comarca de León.
Pero no todo va a ser cultura histórica, que también hay que deleitarse con los placeres gastronómicos de estas tierras: iniciamos a Toni en “los cortos”: un vino y un pincho, todo por el módico precio de 1 euro! Algo que no tenemos costumbre por las Catalunyas (¡somos unos desgraciados!) y que aquí es la orden del día… pues ale: hay que aprovechar: ¡qué vivan los cortos y los pinchos!

Dejamos las tierras Maragatas para adentrarnos en el Bierzo, la tierra de nuestro padre y donde nosotros tenemos nuestra “casica”. Dejábamos los “praos” y los campos abiertos de la maragatería y empezaban las montañas, los montes y la carretera estrecha de curvas que nos llevaría a Compludo, nuestro pueblo.
Y allí besos y abrazos, y “cuándo llegasteis??”, y “cuántos días traéis??”, y “ya estáis por aquí otra vez, qué bien!!”, y la gran pregunta del abuelo… “y tu padre??? Cuándo viene???”.

Por fin en casa dejamos los trastos y nos cambiamos: nos vamos de copas con Candi y Carlos a Ponferrada, estamos cansados pero no importa, ¡ya estamos en el pueblo!