
Desde la oficina gris de un agosto casi acabado, me voy volando de pensamiento para volver a aquellos días y sus noches de Sur infinito, descubriendo playas y llenando los días de risas y tintos de verano.
Qué bueno es sentirse bien!
Qué fácil es sentirse bien en Cabo de Gata!
Llegaba la primera quincena de agosto de 2006, nuestros días de vacaciones recién hechos, blanco y azul color mar… listos para estrenar. Y en eso de estrenar, siempre le entran a uno unas ganas bárbaras de empezar, y así llegamos, nosotros, los de aquellos días, aventureros, hippies y no hippies, cuerpis, de aquí y de allá, en esta especial comuna que ya tiene 4 vacaciones de vida. Oh my God! 4 años de compartir esta locura de vacaciones! Vacaciones a 30 o a 37! 37 qué gran número y un guiño a las cuerpis en un día de playa en formentera y seguimos!
Pues allí estamos todos, listos para empezar a jugar, como un niño que estrena zapatos nuevos, o un septiembre con maleta nueva! Todos cargados del pareo y buen humor! Y no se necesita nada más! Lo más fácil, dejarse llevar. Confundirse con la gente, decir todo lo que se te ocurra y pensar sin tiempo, ni espacio y se aceptan mil peticiones y además no nos importa repetir!
-Una copla!
-una de Maria Dolores Pradera! y tómate esta botella conmigo en la última cita una copa, quiero saber a qué sabe tu olvido…!!!
Y somos incansables, las canciones no se agotan, y nosotros tampoco cuando tenemos toda la noche por delante, cuando nos sorprendemos de los recuerdos en el tiempo de cada uno y una canción lleva a otra y otra a otra y alguien dice te acuerdas de… y cómo decía… y canta aquella… y nadie mira el reloj, y nadie duerme junto aquella ventana en el cortijo, mis pobres, porque los solidarios cantores no saben parar y siempre tienen otra canción!
Pero no sólo de canciones se vive en el cortijo. También hay juegos nocturnos, y no piensen mal, que estos comuneros además de nudistas algunos y textiles sin complejo, siguen en la edad de la inocencia y pareciera que estamos liberados de las esclavitudes del cuerpo y somos sólo personas. Sólo personas con juegos de madrugada de leones, de un domador, de un adivino y un pueblo que desconfía de todos y que no conoce a sus habitantes, y así nos dan casi las 6 de la mañana, y otra noche sin dormir en el cortijo.
Y se hace de día y poco a poco van apareciendo todos por la cocina, arrastrando cansancio y continuando las conversaciones y los juegos de la noche. Y el desayuno es eterno, y es una suerte que algunos madruguen y siempre haya comida en la mesa. Una suerte que estén mis galletas preferidas y con fibra, una suerte que entre el dulce tengamos el salado, y probad esto que es de la tierra! Y qué bueno me sabe el café esta mañana y todas! Alguien quiere café, lo acabo de hacer? Yo con leche, gracias!
Y qué suerte!
Y entonces un mapa de la zona empieza a pasar de mano en mano. Nuevas playas y nuevas expediciones y hoy puede ser un buen día para ir a la playa de Genoveses, o Mónsul, o aquella que caminando nos han dicho que merece la pena. Merece la pena cuando son las 2 de la tarde y salimos. 9 de cada 10 dermatólogos NO RECOMIENDAN tomar el sol de las 12 a las 4 de la tarde, pero allí estamos nosotros desafiantes!
Caminante no hay camino se hace camino al andar dijo el poeta y camino de cala San Pedro que nos vamos. El paisaje libre de coches y senda y montaña pelada y dónde está la playa? Subidas y bajadas y las montañas que cambian y detrás de esa curva seguro está el mar… y la curva llega y más camino y como merece la pena seguimos que es bueno caminar. Árboles tímidos y por fin una sombra y bajada de piedras y roca, una senda que se estrecha y parece que seguro ya llegamos que huele a sal. De repente un pequeño bosque y verde de árboles con pájaros que cantan y una fuente! Y en la fuente gente! Desnudos cuerpos de melenas largas con improvisadas jarras y risas cantarinas. Nosotros que les vemos y atónitos les observamos, ellos esperando turno sentados junto al camino, ellas, las ninfas de la fuente que no nos miran, siguen sus juegos y se echan agua! Y que las ninfas existen y las hemos visto, alguien tocaba el arpa? Y eran más que hippies nudistas, qué paisaje! Qué suerte conocer a las ninfas! Quién fuera ninfa! Yo quiero ser ninfa decimos, tú ya lo eres, tú eres un poco, sí!
No, Tú eres ninfi! Sí somos ninfis!
Qué bien ser ninfi! Qué bien!
Y la playa es increíble y resulta fantástico el baño y el sol y un té moruno en un espacio chill out escondido en la montaña. Cae el sol sobre la playa, dejamos el paraíso hippie con sus ninfas y nos vamos las nuevas ninfis de la playa que no hay camino sinó estelas en el mar!
















