jueves, agosto 31, 2006



Alas que vuelan hacia el sur


Desde la oficina gris de un agosto casi acabado, me voy volando de pensamiento para volver a aquellos días y sus noches de Sur infinito, descubriendo playas y llenando los días de risas y tintos de verano.
Qué bueno es sentirse bien!
Qué fácil es sentirse bien en Cabo de Gata!
Llegaba la primera quincena de agosto de 2006, nuestros días de vacaciones recién hechos, blanco y azul color mar… listos para estrenar. Y en eso de estrenar, siempre le entran a uno unas ganas bárbaras de empezar, y así llegamos, nosotros, los de aquellos días, aventureros, hippies y no hippies, cuerpis, de aquí y de allá, en esta especial comuna que ya tiene 4 vacaciones de vida. Oh my God! 4 años de compartir esta locura de vacaciones! Vacaciones a 30 o a 37! 37 qué gran número y un guiño a las cuerpis en un día de playa en formentera y seguimos!
Pues allí estamos todos, listos para empezar a jugar, como un niño que estrena zapatos nuevos, o un septiembre con maleta nueva! Todos cargados del pareo y buen humor! Y no se necesita nada más! Lo más fácil, dejarse llevar. Confundirse con la gente, decir todo lo que se te ocurra y pensar sin tiempo, ni espacio y se aceptan mil peticiones y además no nos importa repetir!
-Una copla!
-una de Maria Dolores Pradera! y tómate esta botella conmigo en la última cita una copa, quiero saber a qué sabe tu olvido…!!!
Y somos incansables, las canciones no se agotan, y nosotros tampoco cuando tenemos toda la noche por delante, cuando nos sorprendemos de los recuerdos en el tiempo de cada uno y una canción lleva a otra y otra a otra y alguien dice te acuerdas de… y cómo decía… y canta aquella… y nadie mira el reloj, y nadie duerme junto aquella ventana en el cortijo, mis pobres, porque los solidarios cantores no saben parar y siempre tienen otra canción!

Pero no sólo de canciones se vive en el cortijo. También hay juegos nocturnos, y no piensen mal, que estos comuneros además de nudistas algunos y textiles sin complejo, siguen en la edad de la inocencia y pareciera que estamos liberados de las esclavitudes del cuerpo y somos sólo personas. Sólo personas con juegos de madrugada de leones, de un domador, de un adivino y un pueblo que desconfía de todos y que no conoce a sus habitantes, y así nos dan casi las 6 de la mañana, y otra noche sin dormir en el cortijo.
Y se hace de día y poco a poco van apareciendo todos por la cocina, arrastrando cansancio y continuando las conversaciones y los juegos de la noche. Y el desayuno es eterno, y es una suerte que algunos madruguen y siempre haya comida en la mesa. Una suerte que estén mis galletas preferidas y con fibra, una suerte que entre el dulce tengamos el salado, y probad esto que es de la tierra! Y qué bueno me sabe el café esta mañana y todas! Alguien quiere café, lo acabo de hacer? Yo con leche, gracias!
Y qué suerte!

Y entonces un mapa de la zona empieza a pasar de mano en mano. Nuevas playas y nuevas expediciones y hoy puede ser un buen día para ir a la playa de Genoveses, o Mónsul, o aquella que caminando nos han dicho que merece la pena. Merece la pena cuando son las 2 de la tarde y salimos. 9 de cada 10 dermatólogos NO RECOMIENDAN tomar el sol de las 12 a las 4 de la tarde, pero allí estamos nosotros desafiantes!

Caminante no hay camino se hace camino al andar dijo el poeta y camino de cala San Pedro que nos vamos. El paisaje libre de coches y senda y montaña pelada y dónde está la playa? Subidas y bajadas y las montañas que cambian y detrás de esa curva seguro está el mar… y la curva llega y más camino y como merece la pena seguimos que es bueno caminar. Árboles tímidos y por fin una sombra y bajada de piedras y roca, una senda que se estrecha y parece que seguro ya llegamos que huele a sal. De repente un pequeño bosque y verde de árboles con pájaros que cantan y una fuente! Y en la fuente gente! Desnudos cuerpos de melenas largas con improvisadas jarras y risas cantarinas. Nosotros que les vemos y atónitos les observamos, ellos esperando turno sentados junto al camino, ellas, las ninfas de la fuente que no nos miran, siguen sus juegos y se echan agua! Y que las ninfas existen y las hemos visto, alguien tocaba el arpa? Y eran más que hippies nudistas, qué paisaje! Qué suerte conocer a las ninfas! Quién fuera ninfa! Yo quiero ser ninfa decimos, tú ya lo eres, tú eres un poco, sí!
No, Tú eres ninfi! Sí somos ninfis!
Qué bien ser ninfi! Qué bien!
Y la playa es increíble y resulta fantástico el baño y el sol y un té moruno en un espacio chill out escondido en la montaña. Cae el sol sobre la playa, dejamos el paraíso hippie con sus ninfas y nos vamos las nuevas ninfis de la playa que no hay camino sinó estelas en el mar!

Mónica, con mis recuerdos del sur

lunes, agosto 28, 2006



Una nevera de postales

“Recibiré postales, del extranjero,
tiernas y ajadas, besos, recuerdos.
¿Cómo están todos?
Te echo de menos,
Cómo pasa el tiempo…”

Ismael Serrano, Vértigo.


¡Me encantan las postales!
Postales que envían recuerdos y besos, y risas y emociones y aventurillas enclavadas en playas maravillosas, en montañas profundas y misteriosas, en ciudades con encanto, ciudades cosmopolitas y ciudades castizas, en pueblos ya no tan olvidados, en aldeas encantadas…

Mil y un paraíso, paraísos que ya no están desiertos, paraísos nos confins da terra

Postales que traen recuerdos de vacaciones huyendo de la rutina, escapando de las responsabilidades, olvidando problemas y encontrando maravillosos todos los pasos dados…

Se acaban las vacaciones para muchos. Pero, tranquilos, que no pasa nada, sobreviviréis, sobreviviremos como siempre hemos hecho. Quedaos con lo mejor de vuestras vacaciones y para adelante con el tan pesado septiembre. Y sobre todo recordad que cada fin de semana pueden ser unas vacaciones! En nuestra mano está el conseguirlo…

Aquí os dejo mis palabras de ánimo para vuestra vuelta. Palabras de una Rodríguez que aún no ha hecho vacaciones y aquí me tenéis tan tranquila.

Me quedo con vuestras postales y si me lo permitís, hago míos vuestros mejores recuerdos… un abrazo al patrón Santiago después de 7 años, una fiesta loca de estudiantes en Firenze, una comuna de Ninfis tostados al sol del Cabo de Gata, una cerveza fresquita en Malta "la nueva Marruecos con precios de Suiza", una passejada per les platjes de Santorini, un guiño desde Aachen, unas risas en Pamplona en el viaje más barato del mundo, y las tardes al sol de la Costa Daurada

No dejéis de enviarnos postales,
¡nuestra nevera las necesita!

¡Feliz regreso a todos!

Son, ¿depresión post-vacacional? ¿Qué es eso?

viernes, agosto 25, 2006



Yo también tuve vida en blanco y negro…
Me hago mayor

Hoy me he dado cuenta de algo que me ha puesto los pelos de punta y ha creado tal bajón en mí que me ha impedido seguir trabajando tranquilamente como estaba haciendo:

¡¡Este septiembre hará 10 años que empecé la universidad!!

10 años de algo que se supone que es "historia reciente" en mi vida. ¡10 años!

¿Me hago mayor y no me he dado cuenta?
¿Soy mayor?
Debo serlo puesto que empiezo a contar los recuerdos por lustros y lo peor: ¡por decenas!

Hace 29 años y con tan sólo un mes de vida, empecé a viajar de punta a punta de la península y desde entonces no he parado…
Hace 25 años que empecé la tierna EGB,
hace 22 años que hice la primera comunión,
hace 15 años que empecé el instituto,
hace 14 años asistí al primer concierto importante en mi vida: la despedida de Mecano en la plaza de toros de Barcelona. Creo que me costó, bueno: que le costó a mis padres, 1.800 pelas. 3.600 en realidad porque fuimos mi hermana Moni y yo. Y es que “me cuesta tanto… olvidaros”.
Hace 12 años que fui a Amsterdam, ¡mi primer viaje a EUROPA! “¡Esto es Europa, cordera!”
También hace 12 años que vendimos nuestro piso y nos mudamos a nuestra casa a lo que antes era “la zona nueva” de la ciudad.
Hace 10 años que empecé la universidad,
hace 9 años que empecé a trabajar itinerantemente aunque no conste en mi vida laboral…
Hace 8 años que visité París por primera vez, y es que "¡París siempre es buena idea, mes amis!"
Hace 7 años que peregriné a Santiago de Compostela con mi familia con la promesa de repetirlo… Promesa que sigue en pie y que algún día cumpliremos.
Hace 6 años conocimos a nuestra familia de ultra mar, descendientes del primer Acebo que se convirtió en otro galleguito en Argentina, a pesar de que era de León. Los de acá y los de allá, pues, nos encontramos en Bilbao.
Hace 5 años que acabé la carrera, y 5 años que me fui a Toulouse a vivir,
hace 4 años que volví de Toulouse,
hace 3 años que me saqué el carné de conducir y que tengo coche, también hace 3 años que estoy trabajando en el mismo sitio,
hace 2 años que mi hermana Mont y yo nos pusimos un piercing en la nariz, también hace 2 años de nuestros primeros San Fermines…
Hace 1 año que volví a París, y tal día como hoy hace justo 1 año estaba comiendo unas sardinhas deliciosas en Cascais…
También hace 1 año que tengo contrato fijo…
Hace 4 meses decidimos comprarnos un piso. Nuestro piso. Sin pensarlo demasiado, por un arrebato, una señal, una emoción y… 55 millones, claro.
Y hace tan sólo un mes de un finde alucinante en Alemania con mis amigos de siempre…

En fin…
¡Tengo 29 años y ya está!

¡A la mierda los lustros y las decenas! Me quedo con mis recuerdos guardados en mis cajones en forma de fotos, cartas, postales, tiquets de metro, autobús, bateau-mouche, credenciales, compostelanas… y me quedo con esos otros recuerdos en forma de sentimientos, canciones, olores, sabores…

Tengo 29 años, ¿y qué? ¿Acaso no estoy estupenda?

Sonia, Son, Soni, Sonina, Sonita, Sonitina… sí, ¡así me llamaba mi mami cuando era pequeña! Mami, I love you!!!

miércoles, agosto 23, 2006


¿Algún día podré hacer una paella así?

Confesiones de una Maruja frustrada

Quiero reconciliarme con la cocina.
Realmente quiero porque no puede ser que un espacio físico de la casa me haga sentir tanta frustración.
Es entrar en ella, el tener que utilizar los fogones y sentir que la lucha ha comenzado. Una lucha en la que nunca salgo del todo vencedora, porque siempre pasa algo: o se quema demasiado la comida, o está cruda, o no tiene sal, o me he pasado… y lo peor es cuando además salgo herida por alguna gota de aceite asesina que se abalanza sobre mi piel…

Al leer este arrebato repentino en forma de confesión nocturna podéis pensar, y estáis en vuestro derecho, que, por evitar esas luchas, ni tan siquiera me acerco a la cocina. Mentiría si dijera que no temo enfrentarme a mis problemas y que cocino diariamente sin excepción. Pero no es así. No puedo, ¿para qué voy a engañaros? No: cocino poco, lo justo y necesario, escasamente, vamos. Pero cocino. Sí.
Porque hay que comer, claro, porque si no…

En estos días de Rodríguez en casa, sin padres, tengo que confesar que hemos cocinado más bien poco. Sin exagerar creo que hemos hecho tres comiditas de fuego y “elaboración” en lo que va de mes, y es que aquí, mis hermanas y yo tiramos de ensaladitas, tostaditas, vasos de leche fresquita, cereales… dieta verde y láctea, diría yo.
Y ¿por qué? Cualquiera que nos conozca un poco sabe que somos de poco comer. Sí, pero una cosa es comer poco y otra lo que le estamos haciendo a nuestra pobre nevera!! ¡¡Que se nos caduca todo!! Qué rabia hoy cuando haciendo la cena he tenido que tirar de todo… porque una cosa es que comamos poco y otra además, es que comamos caducado, como para que nos dé algo… Así que ante tal peligro, lo mejor es tirar y maldecir a la frase tan leída últimamente por mí “Consumir preferentemente antes de…” Con la tan archipronunciada contestación: “¡Mierda, nos hemos vuelto a pasar!”

Y si por lo que sea decido no tirar lo caducado y cocinarlo -por el hecho de que es una pena tirar comida y por la mala conciencia al pensar en la otra frase pronunciada por todas las madres: "los niños de África muriéndose de hambre y tú tirando la comida y sólo porque lleva tres días caducado…"- callaré como una condenada.
"Tú ganas, conciencia, no lo voy a tirar, lo cocinaré, pero no sin antes pasarle pruebas a la comida". Pruebas sensitivas: si pasan la prueba del olor y del color, "a tope", no pasa nada, a cocinarlo se ha dicho.
La cena está lista y a la mesa, y yo calladita y las tres que nos la comemos. Callada sin confesar, sin pronunciar por un momento que eso que nos estamos comiendo lleva tres días caducado.
Comer y callar y rezar. Rezar para que no nos siente mal. Total, ¿qué nos puede pasar? ¿Una mala digestión? ¿Una gastroenteritis?, ¿Una diarrea de náaaa…? qué más da. Como y callo. Y miro a mis hermanas que no se quejan, que no dicen nada, debe de estar bueno.

Si nos pasa algo, tendré que confesar piadosamente… "es que ya había tirado muchas cosas…", "es que olía bien…", "es que los niños de África…" ¡Estoy salvada! Con este último argumento ¡estoy salvada!

En fin, que me estoy deprimiendo. ¿Ves lo que has conseguido, estimada cocina?

Yo admiro a mis padres. Admiro a los padres marujillas como los míos. Admiro a los Marujas en general, Marujas con mayúsculas, Marujas con todo su honor.

¡Claro que sí! Nosotros, que se supone que somos una generación mejor preparada, y ¡miradnos! ¡Si no sabemos comer! El que diga lo contrario miente como un bellaco.
Reconocedlo: ¡no sabemos hacer un plato de lentejas! ¡Vaaa, confesad como yo!
Y podemos excusarnos diciendo… “es que las lentejas no nos va” ¡Mentira una vez más! Bien que cuando vuestros padres (digo padres, porque en mi casa tanto cocina mi madre como mi padre) hacen lentejas con sus pimientitos, choricito del pueblo, tomatito… bien que os lo coméis como niños buenos. ¿Por qué? ¿¿Para que os dejen salir por la noche?? ¡Mentira! ¡Porque os encantan!
Pero claro, poneos vosotros a hacer un plato de lentejas… “Es que en verano no apetece” ¡Otra mentira más! ¿Que acabáis por hacer? Pues lo que hemos hecho todos: tirar de bote, de conservas malísimas que te dicen que saben “como las de casa”… ¡¡diooooosss, como nos dejamos engañar!!

¿Y por qué no sabemos hacer de comer? ¿Porque no nos han enseñado? ¡No! ¡Porque no hemos querido aprender! Porque no nos ha interesado, porque no lo hemos necesitado… hay mil porqués… ¿cuál es el vuestro?
¡Nuestros padres, a nuestra edad sabían hacer unas lentejas! ¡Y nosotros no! ¿Por qué? “Eran otros tiempos”, podemos decir. Sí, ahora realmente son otros tiempos, pero pensar una cosa: ¿acaso hemos dejado de comer? ¡¡¡Verdad que no!!!

En fin, queridos,
Mi confesión está lanzada. Lo mejor de todo es que ESTAMOS A TIEMPO, amigos. Todavía podemos hacer unas lentejas como las de casa. ¡Todavía podemos vencer a la cocina!

Yo hoy he estado a punto de vencerla, claro que no ha sido con un buen potaje, no… más bien ha sido con una delicatessen pasada por la sartén: patatas fritas, croquetas y huevos fritos… eso para cenar. Y para que mis queridas hermanas puedan comer mañana, les he hecho el plato estrella de las Rodríguez Acebo: ensalada de pasta.

La lucha continua.


Sonia, ¿quién dijo que freír un huevo es algo fácil?

lunes, agosto 21, 2006


(La platja Llarga de Tarragona)

Agua en los bolsillos

Arena en los pies,
y arena en las manos.
arena en el bikini,
y arena en la toalla…

Risas,
y el rumor de las olas,
conversaciones en el rompeolas,
y paseos por la orilla de la playa…

Y agua en los bolsillos,
agua salada,
y agua dulce,
agua que despeina nuestro pelo…

Y sol,
por fin sol en nuestras espaldas,
sol en nuestras mejillas,
y sol en nuestras vidas…

Y conversaciones entrecortadas en todos los idiomas,
y música, y más música.
Y kilómetros con olor a Aftersun,
y un tinto de verano…

Y los arreboles que salen,
y estrellas en la playa,
saco de dormir,
y para la cama…

Y ¡qué buena la paella!

Sonia, repetimos: ¡la vida es la ostia!

jueves, agosto 17, 2006




Hace un año...
Oh, my god!
¡Ya un año de la boda de Sylvie y Bruno!
Seguro que ellos tienen un montón de cosas para explicar de su primer año de casados, del día de su boda, de la fiesta, de las fotos y de todo lo demás…
Yo sólo tengo un recuerdo en mi mente. Un recuerdo en forma de sonrisa y de lagrimilla fácil. Melancolía o morriña, o quizá nostalgia. La nostalgia es algo bueno, porque como dice Caye en Princesas, si sientes nostalgia es que echas de menos algo bueno que has vivido.
Mi recuerdo se personifica en mi Dorita, mi otra hermana, mi hermanita de la France, de Toulouse, de nuestro Toulouse. De nuestros días descubriendo y redescubriendo nuestras calles, nuestros bares, nuestros restaurantes… De nuestros días conociendo a nuestros amigos, amigos que se convierten en esas personas especiales que nunca podrás olvidar, e incluso, esas personas de las que nunca ya te podrás separar… ¡que conste que quien le dijo la primera palabra a Stéphan fui yo, señorita! ¡Si estáis juntos es por mí! Je, je, je.
Mi recuerdo también se personifica en nuestra Sylvie, cómplice de nuestros días en Devinlec (nuestro trabajo), de nuestras anécdotas comunes, ella en Italia, nosotras en Francia… nuestra amiga siempre. Ma petite Cipo!!!
También en Bruno, por supuesto. Este chico es incansable, es imposible no reír estando él cerca, es imposible no querer vivir a tope a su lado. ¡Qué suerte, mi niña!
Nunca olvidaré cuando me cambiaste la rueda pinchada de mi coche!! Eso une, mon ami!!!
Y de Stéphan ¿qué decir? Que siempre es un gusto verle y compartir esas charlas de horas y horas hablando de política, de culturas exóticas, de diferencias y de cercanías, de todo y de nada, porque de eso se trata, Stéph!
Y nada más… cierro mi libro de recuerdos, no es plan de que la melancolía nos inunde.
Sólo quería poner una imagen de aquel maravilloso día y de lo guapos que estábamos todos,
Parce qu'on le vaut bien!

Gros bisous mes amis,


Sonita, forever!
(Miami-platja, Tarragona)

Las seis menos cuarto

Érase una vez un finde que se convirtió en unas micro-vacaciones para cinco amigos con ganas de disfrutar. Cinco amigos que se juntan, que planean un finde a cualquier lugar, un finde disfrazado de vacaciones, un finde mentiroso y nosotros que nos dejamos mentir, porque ya está bien de tanta rutina, ya está bien de cumplir horarios, ya está bien de trabajar en soledad mientras todos disfrutan de sus días... ¡¡ya está bien!!
Reivindicamos la siesta, el comer a las cuatro, el rebozarnos en la arena de la playa y el acumular descanso y sol en nuestras pieles.
¿Qué hora es? Las seis menos cuarto. Buena hora para salir o para comer o para hacer lo que se quiera, no importa, no pasa nada: es finde y nada importa.
Es bien sabido por todos que aquí, en mi casa, andamos sin reloj. Porque sí. Porque no lo necesitamos. Porque vivimos esclavizados por los horarios y los relojes como para también tener que soportarlos en nuestros cuerpos. Así que andamos sin reloj en nuestras muñecas pero con horario fijado en cada uno de los cacharritos de la casa: el móvil, el vídeo, la cadena de música, el ordenador, los despertadores... etc, etc. Pero igualmente, de todos ellos pasamos. De todos menos uno: del reloj de la cocina. Es el único al que seguimos, a pesar de que lo tenemos adelantado, ¿cuánto era? cinco minutos??? No sé, aproximadamente, y ¡qué más da!
Pero hace unos días, vivimos en la inopia de los horarios (más si cabe) ya que él también se ha ido de vacaciones dejando que el tiempo no pase en casa. Nuestro marcador oficial del tiempo ha decidido pararse a las seis menos cuarto. Ha decidido que esa es buena hora para empezarlo todo, hasta unas vacaciones.
Así que a las nueve… o como dice nuestro reloj… a las seis menos cuarto llegó Marga al hostal royal. De nuevo su cama hecha, de nuevo su maletita con sus cositas. De nuevo su sonrisa en la cara, sonrisa de subidón de vacaciones y de "¡qué bien!" ¡Playa otra vez!
A las… ¿seis menos cuarto? llega Toni con su Audi negro. El Rubio que también trae su mochila, sus chanclas del 45 y la pelota. Joéeee, otra vez la pelota dando vueltas por el maletero, de hoy no pasa que juguemos a algo... ¡todo sea por estrenarla!
A las seis menos cuarto como no podía ser menos nos ponemos aquí las chicas (Mont y yo) a preparar su mochila… los sacos, camisetas, toallas, bikinis, braguitas… y…
Ya en el coche, Mont grita: “nooooo, ¡se me ha olvidado el pijama!”. Y ale, media vuelta. Y… “¿has cogido los tapones para los oídos???” –“Noooo…” otra media vuelta… si es que saliendo a esa hora, ¿¿¿cómo queréis que no se nos olviden cosas???
Finalmente, a las seis menos cuarto… ¡que alguien me diga la hora por dios!... nos fuimos de casa, cerramos el hostal a cal y canto y fuimos a buscar a la quinta pasajera: la Nuri enfermera.
La Nuri enfermera que "es chica de noche" pero no piensen mal, que mi pobre, es enfermera asidua del turno de noche. Que, mi pobre, no ha dormido nada y se ha venido directa de la clínica y que no sabe la que se le va a caer encima: cuatro Rodríguez que no saben callar y guardar silencio, que tienen ganas de reír... A pesar de que ella quiere dormir... Pero hablamos bajito y ya está... Y que cante Corinne Bayley que lo hace muy bajito y muy dulce para descansar...
¡Ya estamos todos! ¡Vuelven a ser las seis menos cuarto y nos vamos!
Nuestro destino de vacaciones son las playas de la Costa Daurada. Increíbles playas infinitas de arena fina y aguas cristalinas. Playas en las que puedes adentrarte en la inmensidad del mar por tu propio pie, playas calmadas que te dejan nadar a tu gusto, meciéndote de un lado a otro si te dejas, si quieres, si te apetece...
Mi mejor recuerdo de estas micro-vacaciones (término acuñado por el Rubio del que tomo prestado, si me deja…) ¡sois todos vosotros!
Conversaciones con mi Marga que debe quererse un pelín más, que me dice que se siente totalmente ella conmigo, con nosotros, y que no le pasa con todo el mundo. Que querría vivir más cerca nuestro, que es maravillosa la playa y me vuelve a decir que tiene una paz interior...
Que recarga pilas con el verano, que las necesita para el invierno en los que se convierte en una seta. Y nos decimos que no, que “al mal tiempo, buena cara” y que ya haremos más escapaditas de estas a ninguna parte, a cualquier lugar, siempre que sea con vos.
Las risas con el Rubio que tiene que aguantar a cuatro mujeres y conversaciones de compresas, tampones, reglas y cremas, con dos "arreglás" (Mont y yo), con una con dolores pre-menstruales (Marga) y la otra con los post-menstruales (Nuri). Y él que nos cuida y nos mima y el camarero del restaurante le mira con ojos de "Canalla, qué suerte tienes, ¡vas con cuatro! ¡¡¡Cuatro para ti solito!!!".
Y Mont que dice: ¡Miami playa me encantaaaa! ¡Qué bonito, qué paz, jooo que me quiero meter en el agua!!!...
Que salta, que canta como ella sola sabe cantar y que se ríe por nada, y que está muy cansada mi Pitu enfermera por currar todas las horas del mundo, pero no le importará venirse también la semana que viene...
Y siempre es bueno ver a Nuri otra vez a la que hacemos reír con nuestras payasadas, que está guapísima, a pesar de que en la playa abandona el club de las chicas de pelo rizado... ¡Ohhhh nooo! Pero si lo tienes liso, ¡¡¡no puede ser!!! Pero al día siguiente ya vuelve a ser nuestra Nuri con el pelo rizado, como siempre. ¡¡Qué guapa!! “¡Tú que me miras con buenos ojos!”
Y yo que no callo, que no paro, que amenazo con Estopa para animar a los corazones, para dar vidilla y buen rollito y marcha y más marcha, porque de eso se trata... Y es que ¡¡¡"la vida es la ostia!!!"

Son, lo dicho: ¡la vida es la ostia!

miércoles, agosto 16, 2006





























Neo... aficionao!
Y vosotros os preguntaréis... a q vienen estas imágenes!.. pues nada.. aquí aplicando los conocimientos de piratilla q tiene uno para poner el blog como quieren las chicas!... Ai... q tiempos aquellos en q a uno le abrían expediente académico por piratear en la Uni.. en fin.. esto es lo q hay
Toni, soy un mandao..


Quince de agosto pasado por agua

Llueve.
Por fin llueve.
Y truena y rumba la tormenta,
y nos acordamos de Sta. Bárbara cuando la luz se va. Y vuelve y se vuelve a ir...
Día de fiesta en todas partes.
¡Fiesta! ¡Yupi!
Mientras otros lo pasan en grande con grandes comilonas de "café, copa y puro" y más, con orquestas de pueblo que tocan el interminable pasodoble "guapa, guapa y guapa" para continuar con el de "la española cuando besa, oléee, es que besa de verdad", con fuegos artificiales por todas partes, con paseos a las ferias con sus vestidos de gala y demás, aquí en el mundo de los Rodríguez, Mont y yo nos contentamos con hacer absolutamente nada.
Absolutamente nada:
Levantarnos a las doce. Desayunar viendo la tele. De la mesa al sofá de la cocina. Ver más tele.
En el sofá, una cabezadita y levantarnos para comer a las 15h. Una pizza con un vaso de coca-cola.
Y de la mesa, otra vez al sofá. Y más tele: ¡ponen Heidi! Llorar a moco tendido las dos en el sofá. Y en los anuncios recoger la cocina, hacer los baños y poner una lavadora.
Y de vuelta al sofá, ahora al comedor.
Y Heidi se acaba y empalmamos con Noviembre dulce. De nuevo a llorar a moco tendido. Luego amenizamos nuestras lloraderas con Catalunya des del mar y ¡qué bonita que es la Costa Brava...! Nuestra mente empieza a maquinar escapadas a esos lugares maravillosos: Palafrugell, Calella, Castell d'Aro, Platja d'Aro... Impresionante...
Y de allí a cenar. Una raja de melón y un yogur. Y otra vez al sofá que ahora toca Anatomía de Grey...
Y la tormenta que sigue rugiendo. Y la luz se vuelve a ir. Hora de ir a la cama... estamos agotadas de no hacer nada.

¡Y hoy que ya llega la Moni de su gira por el sur! ¡¡¡Volveremos a ser tres!!!
¡Yupi!
Sonia, y la lluvia que todo lo cubre!

viernes, agosto 11, 2006


¡Primera semana de Rodríguez superada!

De Rodríguez, bonita expresión inventada para designar a "persona pringada sin vacaciones cuando el resto del mundo lo está".
Aunque lo que son las cosas, según he encontrado en el Santo Gooooogle que todo lo sabe y te lo cuenta, "estar de Rodríguez se dice del casado cuando se encuentra solo por haberse ido el resto de la familia a veranear, y él, por motivos de trabajo no puede acompañarla, lo cual estuvo de moda en los años sesenta. El "Rodríguez" en sus ratos libres se pasaba por soltero frecuentando los sitios de alterne o tratando de ligar".

Yo de esta definición, me quedo con mi idea original para designar nuestro caso: en casa currando mientras los demás disfrutan de playas maravillosas, destinos europeos de vacaciones o destinos rurales del interior, parajes por descubrir y disfrutar, y es que... en vacaciones: ¡todo vale! Estando de vacaciones no importa el lugar, no importa el tiempo, no importa nada, sólo importa lo que a ti te apetezca que importe...

Pero en fin, que me voy de la idea original de mi mensaje. Pienso en vacaciones (bonita palabra) y mis dedos se esplayan yéndose por los cerros de Úbeda (otra expresión de deberes para buscar en el santo gooogle) planeando, imaginando, transportándome por lo menos a esos cerros en los que, seguro, se está estupendamente.

A lo que iba. Que estamos de Rodríguez Mont y yo solas en casa llevando una rutina más que marcada por los horarios europeos que no conocen de siestas, de vermouths, de tapitas, de heladitos, de paseítos, de nada, de nada... y ¿por qué? pues porque todavía no estamos de vacaciones.
Esta pareja no tendría sentido sin el Toni, sin el Rubio, el nuevo hermano adoptado, el "Tete" que nunca tuvimos, el compañero de trabajo y sin embargo amigo incansable y cómplice para todos nuestros caprichos, planes e ideas de última hora, que no son pocas.
Menos mal. Menos mal, porque si no mis días de Rodríguez iban a ser totalmente desastrosos sin mi Tete.
Y los suyos también, ¡que conste!

El caso es que hemos superado la primera fase, ya sólo nos quedan unos días y nuestra comuna de Rodríguez crecerá, volverá la Moni... y luego ya, los cuatro ya es otra cosa. Nosotros, los cuatro juntos otra vez. Somos terribles.

La primera en marcharse fue la Moni. Se fue el viernes pasado hacia las playas del Sur. Un cercano Far West y una comuna llena de amigos de vacaciones con ganas de divertirse y tostarse al sol. Ninfis todos, un horizonte por delante, coches alquilados y cenas multitudinarias en las que se tratan todos los temas, con tanta gente, ya se sabe.
El sábado bien prontito se fueron los papas. De punta a punta, de oeste a este. A esa parte del norte algo olvidada, no por nosotros, claro. A nuestro trocito de paraíso, nuestra parcela de Edén. Allí donde sus historias de niños florecen y hacen que los ojos se pongan vidriosos, pero de buen rollo, claro.

Y ahí nos quedamos la dos, las dos pequeñas de la casa. Las dos con un plan en la cabeza: nos vamos a la playa! a relajarnos, a tostarnos al sol, a relajarnos, a tostarnos al sol, y a relajarnos... Nos juntamos con Marga y con el Tete. Para la Costa Brava que nos fuímos los cuatro. Sin madrugar, sin prisas, sin presiones, sólo con una idea en la cabeza, bueno dos: relax y buen rollito.
Y a la noche arrasamos en el Mc Donalds, como no puede ser de otra manera. Y acabamos en el 1916, donde siempre es buena idea dejarse caer y donde las conversaciones íntimas fluyen y fluyen y se crean teorías de la vida y del amor... y... hasta las dos de la mañana. Suficiente. Para la cama.
Domingo por la mañana y seguimos con nuestro relax. Decidimos ir a otra playa. A una más cerca, a una donde el Mar Mediterraneo es más calentito y las olas no están tan bravas... Y nos tumbamos al sol, vuelta y vuelta y otra más...
Y nos vamos a comer al chino. Dioooos, segundo día de Rodríguez y seguimos sin cocinar.
Y pasamos la tarde en el hostal royal manzanares que es nuestra casa y cada uno que haga lo que quiera. Se aceptan siestas en la terraza si el viento no lo impide, se aceptan siestas en los "sofares", y se aceptan pelis de "dividí" mal grabadas sin sonido, pero no importa: "will Smith en pantalla... no hace falta que nos hable, una imagen vale más que mil palabras...".
Y Marga que abandona la comuna y Juanjo y Raquel que la inauguran. Vienen a restregarnos que al día siguiente vuelan a un destino maravilloso de vacaciones: al paraíso maltés. ¡Qué capus!
Intercambian varias palabras con nosotros sobre preparativos, maletas, bikinis, cámara de fotos, baterías, documentos... y nosotros nos vamos bebiendo nuestra envídia cochina a sorbitos pequeños, no vaya a ser que nos atragantemos...

Y lunes por la mañana, y un despertador que suena a las 6.30 y para arriba chicas! Y empieza la carrera de lunes: ducha, desayuno, camas hechas y para el coche. Sin hablar apenas, "has dormido, bien, cariño?", "no podía dormirme por miedo a no poder despertarnos a la hora...".
"Hasta la tarde, que te vaya bien el día", "igualmente cari, no te canses, por la tarde te vendré a buscar"... y así un día y otro y otro, hasta hoy...

Y los días en el trabajo han sido interminables. Mirando por la ventana y viendo el departamento cada vez más vacío. Gente que cuenta los días, que estoy a menos tres, que estoy a menos dos, que mañana me voy de vacaciones, y que aquí nos quedamos nosotros, ¡qué remedio! ¡alguien tiene que quedarse!

Y las tardes con el rubio. Hoy tenemos un plan: vamos a organizar el finde que viene! a falta de varios días de vacaciones, hágamos de un fin de semana unas mini vacaciones. Algo que nos cunda y nos deje salir de esta burbuja de rutina, al menos para respirar un momento, tan sólo respirar.

Elegimos un destino cerquita: Tarragona, por que sí, porque no vamos a madrugar, no nos apetece. Pero porque queremos un ratito de coche, de carretera y manta y que la música fluya...

Nos peleamos con el gooogle y con todos los campings de Tarragona: no hay un p_ _ _ sitio para estos Rodríguez! claro, sólo a nosotros se nos ocurre buscar con tan poco tiempo de antelación, habiendo un generoso puente del quince de por medio (para el que lo tenga, nosotras NO = pringadas total).

Pero no desistimos y por fin encontramos un sitio: un albergue entre mar y montaña al más puro estilo nuestro, el que nos caracteriza!! Una casa de colónias y albergue ecológico... es que: no podíamos ir a otro sitio.
Mañana veremos qué tal la elección.

Y las siguientes tardes pasan así, saliendo el Rubio y Son del curro, dejándolo en casa, molestando a unos frikis de la informática que sobreviven a base de juegos en red de no sé qué, poniendo todo el comedor de Encarni patas para arriba... y qué más dá? tienen 20 años, un vaso de fanta en la mesa, el aire acondicionado encendido y van sin camiseta... da gusto verles! Yo quiero ser así también, quiero tener 18 años otra vez!!!

El Rubio y yo nos iluminamos con una gran idea: vamos a crear un blog con nuestras impresiones. Es el momento de rompernos la mollera y encontrar un nombre, y recopilar todos los escritos maravillosos que nos hemos enviado entre todos. Relatos de momentos vividos, de escapadas, de sensaciones, de sentimientos, de buen rollo y de cosas para recordar, porque sí...

Y es así como pasamos nuestras tardes hasta que vamos a buscar a la Pitu enfermera. Cada día más cansada, cada día más acalorada mi pobre, trabajando 14 horas seguidas, o 12, o no sé... un porrón...

Y llegamos a casa los tres, nos perdemos por el mc Auto por primera vez en mi vida y sacamos otra vez unas mc KK, y van dos. En la misma semana dos veces mc Donalds, respondemos al nombre de Rodríguez total.

Y la ropa que se acumula y esta tarde habrá que empezar a limpiar algo...
Marga viene al hostal royal, mañana de nuevo, un plan...

Sonia, mirando por la ventana...