
Ocho del uno del dos mil ocho
Como dice la canción, entre gritos y pitos...
entre fiestas de cumpleaños, fiestas de navidad y demás no hemos tenido tiempo de felicitar el año como el blog manda.
Feliz dos mil ocho para todos!!!
No sé si creéis en la numerología, en el simbolismo de los números y todas esas cosas que se crean, se dicen, se creen, se escriben por ahí...
Yo...
no sé si creo.
Pero creo que quiero conocerlo al menos...
Del ocho, que sepáis que es el número de la materia, del poder creativo del universo.
También se dice que es el vestíbulo por el que una vida entra en el mundo.
La existencia después de la muerte.
El infinito.
La regeneración.
¿Qué tal? ¿cómo vais?
y si os digo también que el ocho se representa con las dos serpientes entrelazadas del caduceo, símbolo del equilibrio entre fuerzas antagónicas... el equilibrio, por ejemplo, entre lo masculino y lo femenino... ¿qué me decís?
Además, representa el equilibrio de la Libra que juzga las almas y pesa sus virtudes...
Uy, qué yu-yu...
En la mística cosmogónica de la Edad Media, el ocho correspondía al cielo de las estrellas fijas (el firmamento) y simbolizaba el perfeccionamiento de los influjos planetarios que eran ocho hasta que nos quitaron a Plutón!
¿Qué nos deparará este ocho?
No sé...
tendremos que comprobarlo!
Yo por si acaso, aquí os dejo mi ocho de copas...
que dicen que anuncia buenas relaciones, facilidad de hacerse entender, resoluciones complicadas llevadas a buen término y éxito sobre las dificultades...
Quizá nos pueda servir para algo!
Informando desde los cuatro gracias a Don Gooogle,
Sonia