lunes, septiembre 01, 2008


Manicura francesa



A destiempo en este uno de septiembre me miro las uñas y pienso: ya es hora de quitarme el esmalte de uñas. Esmalte que provoca una sonrisa en mi cara recordando tantos buenos momentos de estas últimas semanas.
Y es que las vacaciones siempre van bien. Eso es un hecho. Pero cuando además en medio de las vacaciones se encuentra una celebración familiar y festiva, pues más.

Fuímos de boda. Sí. Y qué bien lo pasamos. Y qué guapos íbamos todos. Y qué guapos los novios. Y qué bien comimos. Y cuánto nos reímos. Y cuánto cantamos. Y cuánto bailamos.




Y quedamos hartas, hartas de tacones, de medias, del peinado, del chal, del bolso… pero… íbamos estupendísimas.
Y a las pruebas me remito.




¡Que vivan los novios!
“Qué todas las noches sean noches de boda,
Qué todas las lunas sean lunas de miel!”

3 Comentario/s:

  • A 1/9/08 23:52, Anonymous Anónimo dijo…

    MUY GUAPAS TODAS, Y MI PADRINO EL Q MAS. Q DEPRE TENGO AUN POS-VACACIONAL. JOO

     
  • A 2/9/08 08:46, Anonymous Anónimo dijo…

    Estáis preciosísimas, como siempre.
    Y los zapatos de la Montse ... de modelo.

     
  • A 2/9/08 08:50, Blogger Izzy dijo…

    Guapaaaaaaaassss.

    Jo, porque no tenéies hermanos? :P

    Besitos
    La guiri metalizada

     

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