
Quince de agosto pasado por agua
Llueve.
Por fin llueve.
Y truena y rumba la tormenta,
y nos acordamos de Sta. Bárbara cuando la luz se va. Y vuelve y se vuelve a ir...
Día de fiesta en todas partes.
¡Fiesta! ¡Yupi!
Mientras otros lo pasan en grande con grandes comilonas de "café, copa y puro" y más, con orquestas de pueblo que tocan el interminable pasodoble "guapa, guapa y guapa" para continuar con el de "la española cuando besa, oléee, es que besa de verdad", con fuegos artificiales por todas partes, con paseos a las ferias con sus vestidos de gala y demás, aquí en el mundo de los Rodríguez, Mont y yo nos contentamos con hacer absolutamente nada.
Absolutamente nada:
Levantarnos a las doce. Desayunar viendo la tele. De la mesa al sofá de la cocina. Ver más tele.
En el sofá, una cabezadita y levantarnos para comer a las 15h. Una pizza con un vaso de coca-cola.
Y de la mesa, otra vez al sofá. Y más tele: ¡ponen Heidi! Llorar a moco tendido las dos en el sofá. Y en los anuncios recoger la cocina, hacer los baños y poner una lavadora.
Y de vuelta al sofá, ahora al comedor.
Y Heidi se acaba y empalmamos con Noviembre dulce. De nuevo a llorar a moco tendido. Luego amenizamos nuestras lloraderas con Catalunya des del mar y ¡qué bonita que es la Costa Brava...! Nuestra mente empieza a maquinar escapadas a esos lugares maravillosos: Palafrugell, Calella, Castell d'Aro, Platja d'Aro... Impresionante...
Y de allí a cenar. Una raja de melón y un yogur. Y otra vez al sofá que ahora toca Anatomía de Grey...
Y la tormenta que sigue rugiendo. Y la luz se vuelve a ir. Hora de ir a la cama... estamos agotadas de no hacer nada.
¡Y hoy que ya llega la Moni de su gira por el sur! ¡¡¡Volveremos a ser tres!!!
¡Yupi!
Sonia, y la lluvia que todo lo cubre!


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