jueves, noviembre 22, 2007



Noviembre musical



Sería terrible vivir sin música.
Eso lo sabemos desde pequeños.

Música y vida todo relacionado,
palabras y poesía que acompañan a nuestra vida,
ritmos y melodías que tenemos dentro...
que olvidamos, redescubrimos, nos maravillamos y vuelve a acompañarnos...

Como ya va siendo tradicional en nosotros noviembre resulta un mes muy musical. Musical en directo, musical a flor de piel, musical con todas las emociones y sentidos activados.

Ni el frío repentino, ni el viento, ni la lluvia, ni el tener que madrugar impide que nos escapemos de concierto...
De concierto con el amigo Ismael (Serrano). Ismael que siempre viene a Barcelona en otoño, ¿¿¿por qué, Isma???
Ismael que siempre viene en un día entre semana, un día que nos saca de la mundanal rutina diaria.
Ismael que llena l'auditori y lo hace con los de siempre. Cada otoño nos encontramos los de siempre... todos cantando sus canciones y aplaudiendo más y más y más ruido y no te vayas todavía, vuelve, regálanos otra canción. Y vuelve. Y nos regala otra canción. Una que hacía tiempo que no cantaba, otra que siempre tiene que cantar, aquella que siempre nos emociona... y sus palabras, su voz, sus risas... y nuestros ojos brillan más que nunca, y se hace el silencio al escucharle y no nos cansamos de escucharte, Isma! volveremos cuando vuelvas... será otra vez en otoño, será otra vez con frío, tal vez lluvia, será otro jueves o quizá un miércoles... no importa: volveremos, siempre lo hacemos!

Y en la misma semana y después de la borrachera de música con Ismael nos vamos a ver a Fito.
Me he convertido en Fitoadicta.
Escuchamos a Fito en el coche del Toni camino del trabajo. A pesar de la carraspera matutina y el sueño, nos lanzamos a cantar las dos o tres canciones que nos da tiempo... la 5, la 7, ahora la 9...
Fito en mi coche y de nuevo un acompañante en el camino... Fito en el trabajo para ayudarnos a pasar las tediosas horas delante del pc... Fito en casa, por fin, relajados, canta tan sólo para nosotras...
Lo que yo os diga: fitoadicta. Fito, ¡te quiero, tío!

Fito y fitipaldis llenaron el palau sant jordi el sábado pasado. Y allí estuvimos. Allí cantamos con él y con el resto de fitoadictos.
Un concierto en el que no paramos de cantar, saltar, bailar, reir... y sorprendernos a cada canción, a cada cejilla de guitarra, a cada nueva nota...

Lo dicho,
¡sería terrible vivir sin música!

Sonia,
"se me ponen si me besas, rojitas las orejas!"